UN DATO




















No te fíes. Me echaron del rebaño.
Mi aureola se enredó en la última cama
donde a alguno despojé de su piyama
para usarlo de alfombra de mi baño.


Si me ves de rodillas, persignate, 
que no es para pedirte los perdones, 
te sugiero blindarte los botones
y que Dios te proteja en el embate.


Y si acaso arriesgás volver al ruedo
a chocar otra vez nuestras espadas, 
no te escondas debajo de la almohada. 
No te olvides que yo no retrocedo.






No me creas jamás, no te descuides…
(que nadie me ha ganado en estas lides).






















.

8 comentarios:

Marián dijo...

Torres más altas han caído.

Y...
no suelo leer las recomendaciones...me gusta tropezar...así se aprende.

Buenos días.

Xan Do Río dijo...

Muy bueno, aunque dime de que presumes...

TORO SALVAJE dijo...

De rodillas....

Oh sehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

:P

Besos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tiene razón el epígrafe.

Y tu poema parece más un desafío, una invitación, que una advertencia.
Y más de uno quisiera ser el destinatario.
Besos especiales.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Y tus etiquetas van contra la corriente, son una muestra de tu especial humor.
Te aprecio, SIL.
Más besos especiales.

Mª Jesús Muñoz dijo...

Sil, te eriges como una luchadora sensual invencible, con el humor y la maestría que te caracteriza en la palabra...En realidad a veces somos más fuertes y atrevidos de lo que parecemos...Muy bueno ese aviso...
Mi abrazo y mi cariño, amiga.
M.Jesús

María Socorro Luis dijo...

Quedamos advertidos. Que nadie de queje después.

siempre, estupenda, Silbonita

el oso dijo...

Si ud lo dice, habrá que atajarse como Romero al penal picado!
Besos

¨ En nuestro amor hay una pena que se parece al alma.¨ (J.L.B.)

¨  En nuestro amor hay una pena que se parece al alma.¨   (J.L.B.)
Silvina Grimaldi Bonin (ARG)

Son lectores de esta página: