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Este cuento está dedicado a mi amiga ALE, porque ella lo pidió, porque sus deseos son órdenes para mí, y porque a través de sus versos me enseñó ,
que no debo perder la esperanza
y quizás sea posible...
que alguna de estas noches...
no sea igual a todas...
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http://alguiendicequeestanocheesigualatodas.blogspot.com/
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Son cómplices las almenas,
los escudos y los puentes
de la pérfida condena
que tras el muro se siente.
Nadie aventura enfrentarse
a esa verdad repelente,
y prefieren ocultarse,
cobardes y negligentes.
Pero mezclado entre tanto
varón miedoso y gandul,
un doncel da con su encanto
perfil de Príncipe Azul.
Y en su corcel majestuoso,
emprende viaje el valiente
hijo de reyes honrosos,
hacia su albur, briosamente .

La torre encierra el destino.
La princesa en el dintel,
con sus ojos cristalinos
que semejan un vergel,
se alisa el pelo dorado,
se muerde el labio de miel,
y espía al dragón tumbado,
que duerme como un bebé.
- Te he venido a rescatar,
Mi palacio de cristal
aguarda en la lejanía.
Sube pronto a mi alazán,
antes que a la hora dañina,
vaya el monstruo a despertar,
y acabe con nuestras vidas.
Mas si fuera necesario,
lo enfrentaré con mi espada.
Destrozaré a ese sicario
que te tiene encarcelada.
Transcurrieron veinte años
desde que fuiste atrapada.
Y acudo en gesto palmario,
a liberarte, mi amada.
-¿ Dices, hermoso mancebo,
que acaso puedo escapar?
-Vine a eso, te lo ruego…
¡ No demores en saltar !
-Confieso, intrépido efebo,
que antes debo averiguar…
¿ Me llevarás hasta el cielo ,
para las nubes tocar?
¿ Me darás besos de fuego,
que queman pero no duelen?
Y cumpliendo mis deseos …
¿Harás que todita vuele?
-Lo que pides, reina mía,
no es tan fácil de lograr,
es una extraña utopía,
que no podré realizar.
Pero te ofrezco lealtad,
amor del que no perece,
mis tierras, la libertad
y el trono que te mereces.
-REGRESÁ por tu camino,
que tengo caliente el nido
cerquita de mi dragón.
No hay invierno, no hay fatiga,
cuñada, suegra, sobrinos…
Y AFLOJÁ urgente esas bridas,
O NO LA CONTÁS,querido.
Ya cerrando la ventana,
le sonrió a dos dragoncitas,
las que sin duda, mañana,
ardientes y creciditas...
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Te darán besos de fuego,
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que queman pero no duelen,
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y cumpliendo tus deseos,
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harán que todito
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vueles…










