POESÍA DE VANGUARDIA



















Yo
            Voy  
                        A
                                Seguir
                                                Mi Amor:


1- escribiendo compulsivamente

2- aporreando un teclado con la letra ¨ese¨ floja

3- publicando en Blogger aunque esté más desierto que el Sahara

4- rimando, rimando y jamás abdicando

5- tomando café y mintiendo que es malta

6- corriendo todos los días en la plaza de un pueblo,  como Héctor alrededor de Troya,   (y a mí ni siquiera me persigue Aquiles)

7- quejándome todo el invierno

8- durmiendo menos que sereno con doble turno

9- pintándome el pelo de rubio

10- leyendo a Borges y a Quevedo, hasta que la muerte nos una

11- cometiendo el peor de los pecados

12- diciendo muchas veces gre gre para decir Gregorio

13- sobrevolando tus versos



14 – queriéndote

14 bis- 
            que
                          rién  
                                  do
                                           te 











                          rién  
                                                                   do
                                              que                                                     te
















EL ARDID













Es posible que haya escrito la verdad
en un código tan fácil de leer,
que todo el que quisiera comprender
la habría visto sin dificultad.


De la ficción hasta la realidad
existe un hilo fino e intangible
que vuelve lo palmario en invisible
sin la más mínima complejidad.


Misterio frágil la literatura…
La carta está en la mesa y sin embargo
pocos la ven, Dupin no se hace cargo
de esta delgada línea de cordura


(o de locura tal vez…) que con poesía
separa realidad de fantasía.












DISCOVERY HOT











Una estimación basada en la desintegración radiactiva del potasio en argón de algunos restos arqueológicos arroja la fecha de 1,4 millones de años atrás como la de la posible invención y consecuente manejo del fuego por algún primitivo ejemplar de Homo Erectus.




Neanderthal Town
  Invierno de 1.398.000 A.C.
 
5,30 A.M.






-Darling, I am re-cantada de cold.

-Sorry, my dear, I am re-cantado de cold too.

-But I want a solution ¡now!

-Don´t worry my sweet baby, frotemos your rock with my rock, and see what pasa.

- ¿ … ?
 
- Total is free…

- Ok, si no nos queda another one…
 
 (chis, pas, chis, pas, chis, pas) 
 ¡Auch! ¡More carefully please!


- ¡Sorry my perry... ! 
(chis, pas,chis, pas ...)


-My love… what fuck is it ?


-I don’t now, but this thing burn like shit !!!!!!













El diálogo que antecede es imaginario y el idioma utilizado para recrearlo apenas un adorno satírico.
Nadie puede saber qué intercambio verbal -si acaso lo hubo- se produjo entre los seres que vieron el fuego por primera vez,  pero estoy en condiciones de afirmar que la sorpresa para ellos debió haber sido bien, bien grande…y por supuesto, bien, bien caliente.







Fuentes consultadas:

































No me dejes en paz que la tortura
sea continua e imperecedera
que me agite la sangre aunque no quiera
que sea gota de aceite hirviente y pura


No me frenes el viento que el impulso
me embista con tu nombre hasta la cima
 me roa la piel como una lima
 me obligue a perder la paz del pulso



Removeme el puñal hasta la entraña
que tu espada se incruste  sin piedad
contra el costado de mi voluntad
sin contar cuántas veces y con saña


Que seas rey y señor y dios y dueño
del palacio cerrado de mis sueños









Que se juegue en tu lid toda mi suerte

Que seas la contracara de la Muerte















SONETO ESCRITO APARENTEMENTE POR UNA EXTRAÑA REENCARNACIÓN CON JEANS Y PELUCA RUBIA DEL ARCIPRESTE DE HITA...





Como (quizás) los lectores ya saben, el poeta Juan Ruiz (Alcalá de Henares, Madrid, 1284-1351), conocido como el Arcipreste de Hita, fue el creador de una obra poética de franca intención didáctica, profusa en ejemplos y moralejas, que constituye una de las obras literarias más importantes de la literatura medieval española, el Libro de buen amor. 

Gran conmoción ha causado en el mundo de la literatura, el descubrimiento de un códice datado aproximadamente en la misma época, de autoría de una supuesta prima lejana del Arcipreste, la que, pasados los 40 años y luego de una -sin precedentes- complicación amorosa, con la libido en baja y en etapa pre-menopáusica, dio un giro total a la temática de sus poemas, y siguiendo el rumbo de su celebérrimo pariente, comenzó a escribir- porque no le quedaba otra- versos de carácter didáctico, en cuyos pareados finales, obraba la moraleja en cuestión.

A continuación, se transcribe uno de los sonetos encontrados en el mencionado y (para nada) valioso códice, intitulado: 






VENTAJAS Y DESVENTAJAS... 








Envidiaban a los árboles las hojas:
la esbeltez, el señorío, la firmeza,
y la nunca discutida fortaleza
que ni el ímpetu del cierzo les despoja.


Y después se prodigaban en el viento,
recorriendo las veredas del poniente
con el sol enardeciéndoles la frente,
sin cadenas ni raíces ni cimientos.


No sabían que los árboles (con pena)  
envidiaban esas alas invisibles,
y ese vuelo prodigioso e imposible
era un sueño recorriéndoles las venas.


Muchas veces la raíz que nos sostiene
se convierte en la prisión que nos contiene.
 









LIBRO AUXILIAR DE CAJA












Los que supe querer se han alejado
por distintos caminos de la vida,
en unos,  el amor cerró la herida
y en otros, desconozco qué ha pasado.


Amor… que ya no sos más que un remedo
de sol que tras los montes se discurre,
tu piel– soñada anoche- se me escurre
igual que arena fina entre los dedos.


Estoy haciendo pie en este apartado
rincón de un mundo herido por la ausencia,
y guardo una sutil reminiscencia
de versos que me miran de costado.


La rima me persigue con fruición,
y caro estoy pagando ese pecado,
nací en  lugar y siglo equivocado,
la cárcel en que vivo es mi invención.


La casa está poblada de vacíos
que no se han enterado de que falto,
y avanzan sin sufrir un sobresalto
por márgenes que nunca fueron míos.


En páginas de libros encumbrados
busqué el consuelo digno del vencido,
y el bálsamo del Tiempo que he perdido
en verdes pizarrones borroneados.


Dios sabe- si es que existe- que no alcanza.
Dios vio- si es que me mira- que luché
por no perder un mínimo de fe
y no ceder un metro de esperanza.


Me asiste en esta hora de balance
un saldo generoso y a favor
que tiene relación con el amor
sentido y no habrá número que alcance.


La sombra del Haber no la contemplo,
la luz que me irradiaste la destroza,
y dejo aquí mi verso color rosa,
sirviendo este poema como ejemplo.


Se yerguen las columnas y el criterio
es ir sorteandolás saliendo ileso.
A quien esté leyendo, lo confieso:
la cifra del final es un misterio.


Lo bueno, lo sublime, lo infinito,
el íntimo regalo que el azar
me ha dado, es que me puedas vislumbrar
en todas las palabras que te he escrito,



aún cuando no queden más que flores
de humo deshojadas y marchitas,
aún cuando no existan margaritas
dispuestas a jurar nuevos amores.


 









DONDE HUBO FUEGO, CENIZAS VUELAN...













- Disculpe, Don Walt, una chica lo espera en la salita.(informativo respetuoso)

- ¡No me molestes más, sabés que cuando hace frío no tengo ganas de atender a nadie, che!(quejoso autoritario)

- Ya sé, ya sé, Don Walt, no se caliente que es peligroso para la salud…
Mire, le comento: yo ya traté de sacársela de encima varias veces, pero ella insiste.
Dice que se llama Cenicienta, y debe ser verdad, porque me ensució toda la alfombrita mágica con ceniza, mecachendié...
También dice que anda buscando el zapato que se le perdió anoche, que tiene esperanza de que Usté la ayude a encontrar alguno que le vaya bien… ¡Ah! Y que quiere un final feliz.
No le logré sacar otra data, vio. (explicativo redundante)

- Cierto… los zapatos y la esperanza son lo último que perdemos.(reflexivo profundo)

- Y no necesariamente en ese orden…(metafísico prudente )

- Haceme el santo favor de explicarle a esa chirusa ¡que los finales felices sólo existen en los cuentos! (taxativo realista)


- Esteeee, por eso viene a hablar con Usté, don Walt…(axiomático obvio)

- Yo, de un tiempo a esta parte, ando raro, tengo como un frío en el alma, no sé... Me siento fuera del negocio, vistes.
No te niego que de vez en cuando haga feliz a alguna princesita,  pero de ahí a asegurarle un ¨final feliz¨, se me complica...
Mandala hablar con el Cholo Pixar, a lo mejor la saca de apuros o le da uno de esos papeluchos de holograma para que se deje de jorobar.
Pero insistile, ehhh ¡que se saque de la cabeza que la vida es un cuento de hadas!
(práctico indiferente)

- Ahora mismo le digo, Jefecito.  (diligente obsecuente)

- Pará ¿cómo dijiste que se llama la piba?(dubitativo contradictorio) 

-Cenicienta, Don Walt.(reiterativo fastidioso)

- Lindo nombre para un título, che…(resolutivo entusiasmado)
Hacé una cosa: Pedile el número de celular y decile que antes de que den las doce la hago sonar. ¡No, perdón! Que antes de que suenen las doce, la llamo.
Quién te dice que este cuentero no le consiga algún zapatito que le venga bien. 

Después de todo, cuesta tan poco hacer feliz a la gente… 

 











Disneylandia, 9:56 P.M.







Semi-descalza ando y tengo un coche
que mudará en brevísimo a zapallo
con un ratón vestido de lacayo
que está borracho y duerme desde anoche.



¿Tiene más brío que su dueño el potro?
 ¿La vida es sueño? ¡No! Es corto el rato
y no se invierte probando un zapato.
No me lo pongas y sacame el otro,



que dan las doce y ¡se nos va la vida!
Y no te clavo un taco en la cabeza

porque no queda bien que una princesa
 se dé el permiso de avanzar sin brida.



Que en esta historia o plantamos cimientos
o no contamos nunca más el cuento. 










Fdo: La Cenicienta



















TRES POSTALES






El tiempo es la sustancia de la que estamos hechos.

Jorge Luis Borges












En uno de los patios del Pasado
gesté lo que los días me trajeron,
creí lo que los sueños me mintieron,
firmé lo que sería mi legado.


En todas las arenas del Presente,
mis pies fueron sorteando los cristales,
la suma de los días y los males,
podríamos decir que... dignamente.


En una de las calles del Futuro
los naipes se cayeron del palacio
y fui abarcando el cielo muy despacio,
tratando de paliar el claroscuro.





En esas tres postales, te diría…
que quien suscribe al pie, ya te quería.










VA EL HOMBRE INOCENTEMENTE...





 




I


Va el hombre inocentemente
por la vida lastimera
y en una esquina sin nombre
con el Destino se encuentra.


Lo esquiva, en fin, como sabe,
hasta que un día lo enfrenta,
le pone el pecho a las balas,
y apenas puede, lo deja.


Pero el Destino se ensaña,
y se parece a un poema,
y lo persigue en los sueños,
y en la vigilia lo acecha.


Y aunque no es hiel ni es espada
le va tajando las venas,
le va abarcando el latido,
le va aflojando las piernas.


Pero el que macho nació
se la aguanta y no se entrega,
apura el paso y al Tiempo
le va ganando veredas.


Y aunque regala algún beso
alguna vez en las siestas,
nunca inclina los blasones
y no rinde las banderas.


Empero, ante Dios testigo,
(el único en la reyerta)
siente que nada es igual
después de andar esa guerra.








(Porque no existe artilugio
ni se inventó una manera
de salir por la tangente
cuando el Tsunami te pega.


Te hubieras corrido a tiempo
y ahorrado tamaña gresca,
en lugar de haber quedado
plantificado en la arena,


los ojos desencajados,
vidriosos, la boca abierta,
y quieto como una estatua
imitando a una palmera.


Si el mar se te vino encima
y no atinaste a respuesta,
que te allanaste a la ola
hacemos como de cuenta...)


















II

Volviendo a la otra cuestión
(porque me he ido de tema)
hoy vengo a dejar constancia
(si no… ¡me corten la lengua!)


Que sos la tinta imborrable
y la vida en cada tecla
y el motor en el papel
y la energía en las letras.


Tomalo como un capricho,
como obsesión, o promesa,
como el más fiel juramento,
tomalo en fin… como puedas.


Y si no caben mis versos
en tus humanas esferas,
habrás de hacerles lugar
-lo quieras o no lo quieras-


Yo habré de marcarte el alma
al menos con un poema
de todos los que te he escrito
en estas últimas décadas.


Lo aceptes o no lo aceptes.
Lo escondas bajo la mesa.
Lo niegues en otras camas.

L-o  q-u-i-e-r-a-s- o – n-o  l-o  q-u-i-e-r-a-s-


Y si acaso me equivoco…
y si acaso así no fuera,
preferiría, alma mía,
ignorarlo en forma extrema,


y al enfrentarme a mi hora,
fatídica y postrimera,
morirme como Cabral,
clavada pero contenta.


Dichoso aquél que no sabe
verdad amarga y rastrera,
y avanza por el camino
con ilusiones eternas, 


pluma en mano, vista al cielo,
mirando la luna nueva, 
 andando la vida breve
con su sayo de poeta...














Neverland, 25 de junio de 2033

6:38 A.M. 









ALEGATO POÉTICO









¨Temed más al amor de una mujer, 
que al odio de un hombre.¨


Sócrates



























Estrofa Intro:








Puedo verte mas no puedo tocarte,
ni violar mi promesa, ni violarte.

Y vedando mis magnas ilusiones
por el mal de mi falta cometida,

ya parezco Moisés con pantalones
avistando la Tierra Prometida

Una especie de Adán con voluntad
que no puede comer de tus manzanas,

y las mira con toda dignidad
masticando tres kilos de bananas...






Me permiten acercarme
a vos (máximo: / Un metro)
Si no acato ¡vade retro!
Tu juez volverá a encerrarme.


Voluntad es lo que sobra
para cumplir la condena
que sin tregua me encadena
y tantas penas me cobra.


¨Libertad condicionada¨
se caratula esta instancia
de respetar la distancia
(y menos que ésto: es nada)


Y en su afán de vindicarme,
la señora de mi espejo,
alegando un buen consejo
e interés por resguardarme,


con su mentado recato,
su histórico raciocinio
y letrado patrocinio,
me instó a aceptar el contrato:


de mirarte sin rozarte
por no mucho más de un rato,
y anular el arrebato
de las ganas de tocarte.


Pero Nobleza me obliga
a advertirte que te cuides…
(porque a veces a estas lides
las abastece la intriga).


Y peses el contratiempo
de cercenarme el derecho
de pasar del dicho al hecho
(como ocurriera hace un tiempo)


Que te muevas muy despacio
y no me des la ocasión
que encuentra todo ladrón
cuando le dan un espacio.


Que le pongas siete llaves
a tus cierres y a tus puertas,
y a tus botones adviertas
que no he quemado mis naves,


que corren peligro cierto
(sin contar que los blindaste...)
Que el muerto que vos mataste,
¡todavía no está muerto!


Una promesa es un himen
que se rompe sin sorpresa.
Toda asesina regresa
(por regla) al lugar del crimen.


Y no hay cristal más rompible
que la palabra firmada
de una mujer sentenciada
por un jurado invisible:


a no tocar lo que adora,
a no poder lo que quiere,
sabiendo muy bien que muere
por la misma ley que llora.


Hago constar, sin lamento,
que si no logro evitar
violarte y también violar
este docto reglamento,


no me dupliques los cargos,
no me apedrees en público
y a este discurso tan lúdico
no lo sepultes de embargos.


Yo que vos, valoraría
esta honorable advertencia,
que sienta jurisprudencia
en un marco de hidalguía.


Y ad honorem, firmo al pie,
para que arbitres los medios
de custodias, de remedios,
de amparos de buena fe,


y el temple que Dios te dé
cuando me tengas enfrente,
siendo una prueba elocuente
lo que ya manifesté.


Redunda pero no miente
agregar que en esta gesta
poco importa tu respuesta,
porque el que calla, consiente.



Por lo demás, yo proclamo
por escrito y de antemano:


Que me declaro inocente.










¨ En nuestro amor hay una pena que se parece al alma.¨ (J.L.B.)

¨  En nuestro amor hay una pena que se parece al alma.¨   (J.L.B.)
Silvina Grimaldi Bonin (ARG)

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