UN DESTIERRO














Te voy a despeñar Voy a pisarte
como al puente que une a las dos veras
Te voy a despojar de mis esperas
Te voy a perdonar Voy a dejarte


en medio del camino sin mirarte
No habrá reclamo alguno No habrá precio
que tengas que saldar No habrá desprecio
Ni habrá resarcimientos que intimarte


Te voy condenar a no haber sido 
con ni siquiera el título de odiarte
Te voy a suprimir Voy a olvidarte
igual que si no hubieras existido









Y en la nómina secreta de mis hombres


ni dios


ni Dios

¡ ni yo ! voy a poder leer tu nombre.

















UN SONETO VENIAL










Me temo que sea grave mi condena...
Iré a parar un tiempo al Purgatorio
con cielo raso gris y un escritorio
tapado de planillas y de penas. 



Me voy a portar bien (como en la Tierra), 
me van a vender caro un par de alas, 
no pienso disparar ninguna bala, 
no voy a declarar ninguna guerra.



En fin, me van a dar un pasaporte
al Cielo en menos plazo que el pactado
y van a perdonarme los pecados
si pago en efectivo los aportes, 










dejándome exiliada de tu Historia,
del Fuego de tu Infierno 
y de tu Gloria.

















TELEGRAMA DE DESPIDO



Estimada Musa: 














I


Notifico expresamente
de modo claro y cabal
por esta vía formal, 
y de manera fehaciente, 

que:  irreversiblemente, 
te relevo de tu cargo, 
diciéndote, sin embargo, 
que no te guardo rencor.
No cabe (donde hay amor)
dejar un vestigio amargo. 




II

Se produce este despido
por tu franca incompetencia, 
tu sobrada indiferencia, 
tus silencios repetidos

y ese don para el Olvido
que te empeñaste en mostrar, 
supongo, para forzar,
por fin, nuestro alejamiento; 
no debe haber sentimiento
que resista ese avatar.



III

Pero… te quiero aclarar
que gracias a tus acciones, 
tengo versos por millones, 
y de poemas, un mar.

Si bien, no voy a lucrar
con mi gesta literaria,
resultó ¡tan necesaria!
para ayudarme a vivir, 
que no me cuesta admitir
una verdad tan palmaria. 




IV

Ya hablé con mi contador, 
quien después de tantos años
( no descontaré los daños…)
te hará el pago de rigor.

¡Considerá un gran honor!
haber prestado servicios, 
letras, besos, versos, vicios… 
a esta poeta menor, 
que no te negó un favor, 
ni un exceso, ni un desquicio.




V

Si hay diferencia olvidate
de cobrarla en efectivo,
porque ya he pasado a archivo
mi terrenal disparate;

y que este franco dislate
que algún diablo justiprecie,
otro dios lo menosprecie.
¡ Cualquier monto a compensar
que quisieras inventar
ya lo cobraste en especie !





VI


En tu puesto, (por supuesto)

ya habrá quién se ponga el sayo 
en menos que cante un gallo, 
porque a rey muerto, rey puesto. 

Irreprochable es mi gesto.
De nada más se te acusa. 
Y ya, sin poner excusas, 
te libero a tu Destino
para seguir mi camino
en busca de nuevas musas. 



















PD: 

Certificación de Servicios 
y haberes a tu disposición.
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UNA PARADOJA






Yo que nunca denuncio
Yo que no rezo
Que no pongo las manos
en ningún fuego





Yo que nunca milito
Yo que no apuesto
ni vida ni tesoros
a ningún credo







Yo que marcho en contrario
al quid del cielo
Yo que hago apología
del desacierto







Que en la lid de los héroes
no aspiro a un puesto
Que si veo Molinos
no los enfrento







Que en las tierras del justo
no hago cimientos
Y que en libros sagrados
no gasto créditos



Yo que nunca cultivo
remordimientos
Y duplico el embozo
y no corro  ¡vuelo!







Que abandono en mitad
de la guerra a mi ejército
Y que niego tres veces
como Pedro







Y contrato seguros
a cualquier precio
Y jamás me pronuncio
y no asumo riesgos







Pongo el dedo en los clavos
y no creo

¿ Y si juro que sumo ?
¡ Resto !

¿ Y si digo que voy ?
¡ Vengo !














Yo
vacía de gracia
Yo que no quiero
modificar el mundo
ni protegerlo

















Hubiera dado todo
(lo que no tengo)
por un instante más:

divino y nuestro.
















UNA PROFECÍA















Vos vas a caminar por las veredas
tranquilas de tu pueblo a paso firme
que yo besé en tus pies antes de irme
como un remedo gris de Magdalena 



No habrá quien te recuerde que cruzaste
en medio de una salva de Tequieros
la íntima frontera de mis fueros
y vas a imaginar que me olvidaste



Y justo en el instante en que razones
que ya soy un archivo de tu historia
borrado en el perfil de tu memoria
sin nombres ni secuelas ni aflicciones








te vas a tropezar con estos versos 
sabiendo que fue en vano tanto esfuerzo.



















LA EXCEPCIÓN














Quebrá en mi espalda (no es tarde)
la daga feroz e impía, 
o la lóbrega y sombría
cimitarra del cobarde.


Clavá (aunque así me aniquiles)
la flecha, sin compasión, 
justo en el débil talón
de mi atributo de Aquiles.


O aquí, sobre mis despojos, 
incrustá como un diamante
la piedra gris que al Gigante, 
David le hincara en los ojos. 


Enterrá hasta su confín, 
con toda tu voluntad, 
despojada de lealtad, 
la quijada de Caín. 


O en el calvario sin luz, 
los clavos del vasto imperio 
del divino cementerio
en el madero hecho cruz.


Y no me seques el llanto
cuando te bese los pies.
Me alcanzó - bien lo sabés - 
haber rasgado tu Manto.


Y hundí, por amor al arte, 
en el medio de mi pecho, 
sin el mínimo derecho, 
el filo de Durandarte. 


Clavame hasta las entrañas
el resplandor de la muerte, 
dictaminando mi suerte
al tajo de su guadaña, 



y el tridente del Oscuro, 
y los dientes de Cerbero, 
y el dardo del traicionero
ángel travieso e impuro.




Pero... te debo advertir, 
con buen consejo de Palas,
que no se han gestado balas
capaces de destruir


mi adoración y mi empeño, 
¡ excepto ! aquella que exprese, 
y con tu firma, confiese: 
que ya no habito en tus sueños, 



y que con mínimo esfuerzo
pudiste seguir en paz, 
sin volver la vista atrás,

para leer estos versos. 










¨ En nuestro amor hay una pena que se parece al alma.¨ (J.L.B.)

¨  En nuestro amor hay una pena que se parece al alma.¨   (J.L.B.)
Silvina Grimaldi Bonin (ARG)

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